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FACTORES DESENCADENANTES: |
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La enfermedad inflamatoria intestinal es una enfermedad de causa
desconocida en la actualidad, y la aparición de un brote
de la misma puede ser impredecible. De todas formas, existen una
serie de factores que pueden desencadenar y agravar los brotes
de la enfermedad, y que, por tanto, hay que tener en cuenta con
el fin de tratar de evitarlos:
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Estrés |
| Según los diferentes estudios
realizados, parece que el estrés o malestar emocional puede
influir en el desarrollo de la enfermedad inflamatoria intestinal
(E.I.I.), produciendo un mayor riesgo de padecer exacerbaciones
de la enfermedad (ver aspectos psicosociales).
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Antibióticos |
En la actualidad, se considera
que la flora bacteriana intestinal puede jugar un papel relevante
en el desarrollo de la enfermedad. Como sabemos, las bacterias
de la flora intestinal están en un perfecto equilibrio.
El empleo de antibióticos puede producir cambios en dicha
flora y romper el equilibrio estable existente con la aparición
de un mayor riesgo de padecer un brote. Sin embargo, algunos antibióticos
se pueden utilizar incluso para tratar la enfermedad o sus complicaciones.
Recomendamos, por lo tanto, ante la prescripción de un
antibiótico, consultar con el equipo médico para
decidir si es conveniente tomarlo o valorar las posibles alternativas.
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Antiinflamatorios no esteroideos (AINES) |
Como el ácido acetil salicílico
(aspirina), el naproxeno, el diclofenaco, etc..., pueden producir
también exacerbaciones de la enfermedad por lo que su uso
debe estar controlado en pacientes con E.I.I.
Recomendamos,
ante la prescripción de cualquier medicamento, notificar
el diagnóstico de la E.I.I y/o, ante la duda, consultar
con el equipo médico.
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Toxiinfecciones intestinales |
Nos referimos a las típicas
gastroenteritis del verano que, en un paciente con E.I.I., pueden
precipitar un brote. En este sentido, hay que tener mucho cuidado
con los huevos, mayonesas, verduras frescas mal lavadas, etc...
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Otros factores que pueden influir |
Cambios de estación:
diversos estudios epidemiológicos han sugerido una posible
influencia de las estaciones (primavera, verano, otoño
e invierno) en la presentación de la enfermedad y en las
exacerbaciones de la misma. Concretamente, un estudio realizado
en nuestro Servicio en el año 1997 (Vergara y colaboradores)
con 255 pacientes, 141 con colitis ulcerosa y 114 con enfermedad
de Crohn, demostró que ambas enfermedades se presentaban
con mayor frecuencia durante el periodo de verano (Junio-Agosto).
Sin embargo, los cambios de estación no parecen influir
sobre el curso de la enfermedad.
La menstruación: el ciclo menstrual puede ser un
factor que altere los síntomas de la enfermedad. De hecho,
un estudio realizado en 1998 (Kane y colaboradores) demostró
que las pacientes con E.I.I., sobretodo las que padecían
una enfermedad de Crohn, tenían con mayor frecuencia una
exacerbación de los síntomas antes y durante la
menstruación. Por lo tanto, durante esos días, y
si han aparecido síntomas de la enfermedad, es conveniente
extremar las precauciones en cuanto a la dieta, ejercicio físico,
evitar antiinflamatorios etc.
Hábito tabáquico: diversos estudios sugieren
que los fumadores tienen un riesgo menor de desarrollar colitis
ulcerosa, mientras que el fumar parece estar relacionado con un
mayor riesgo de desarrollar enfermedad de Crohn (ver aspectos
psicosociales.)
Como conclusión, podríamos decir que las causas
de la E.I.I. no se conocen, pero que existen una serie de factores
a tener en cuenta con el fin de evitar la aparición de
brotes de la enfermedad. |
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