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NUTRICIÓN Y SALUD:  
Alimentación y dimensión social Composición de alimentos
Importancia de la dieta Fibras
Tipos de dieta Lácteos


TIPOS DE DIETA:

MEDITERRÁNEA:
 


El concepto de dieta Mediterránea (DM) nació del estudio de siete países dirigido por el profesor Ancel Keys y que sentó las bases del papel preventivo de esta dieta sobre las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

Tras este descubrimeinto, los científicos fueron perfilando los elementos que definen la dieta mediterránea: pasta y arroz, verduras, legumbres, abundante fruta, aceite de oliva, poca carne y mucho pescado, pan integral y algunas especias como el ajo, el orégano, la pimenta, y pequeñas cantidades de buen vino.

 

A la dieta mediteránea se la califica de saludable, sin saber exactamente el porqué, probablemente sea la combinación de los alimentos más que el efecto de algún alimento por sí solo, aunque existe un ingrediente claramente diferencial y protagonista: El aceite de oliva.

VALOR RACIONES PARA PERSONA ADULTA

LÁCTEOS

Leche o yogur

200mL
Mató y queso fresco 60-80g
Queso semiseco 40-60g
CÁRNICOS Y EQUIVALENTES
Carne
100g
Pescado 100g
Jamón cocido 100g
Huevos 1 unidad
FARINÁCEOS
Pan 50g
Arroz o pasta 40g
Patatas 200g
Legumbres 40g
FRUTA
En general 130g
VERDURA
En general 150g
GRASAS
En general 20-30g


El aceite de oliva:


La tradicional y sana costumbre del uso del aceite de oliva virgen se pone de manifiesto en el hecho de su utilización a lo largo de los tiempos.
El aceite de oliva virgen es rico en vitaminas liposolubles A, D, K y especialmente en vitamina E. Además tiene pocos ácidos grasos poliinsaturados y es rico en ácidos grasos monoinsaturados.
Los aceites y las grasas son parte importante de la alimentación A través del aceite de oliva obtenemos beneficios para nuestro organismo como:

1. Disminución de la incidencia de aterosclerosis y arterioclerosis y los riesgos de estas enfermedades. No obstante y a pesar de estos beneficios es importante tener en cuenta que se ha de realizar una ingesta adecuada ya que un exceso de los ácidos grasos poliinsaturados, que contienen el aceite de oliva, podría comprometer otros procesos fisiológicos.
2. Favorece la disminución de las ulceras duodenales (disminución de las lesiones ulcerosas en un 33% y favorece la cicatrización en un 55%) normalizando la función del intestino grueso (Pucci-1969).
3. Es el aceite que más vitamina E aporta y ante sus propiedades antioxidantes previene el envejecimineto celular y el cáncer.

 

El pescado:

Dentro de la dieta equilibrada el pescado se encuentra en el grupo de los cárnicos, grupo rico en proteinas de alto valor biólogico, vitaminas del grupo B, minerales y oligoelementos. Estos elementos ejercen un papel fundamental en el equilibrio nutricional de las personas.
La importancia del pescado, concretamente el pescado azul, radica en su contenido en ácidos grasos omega-3.
Los ácidos grasos omega-3 son unas sustancias que intervienen en la pevención de los procesos inflamatorios. Cuando el organismo se ve atacado, por alguna vía, produce ciertos tipos de sustancias llamadas neutrófilos, linfocitos y macrófagos que ayudan a atacar y destruir a los virus y bacterias responsables de esta inflamación. Como consecuencia de esto se producen signos químicos, que atraen a más y más células hacia el área dañada, dando lugar a un proceso que recibe el nombre de casacada inflamatoria.


 
Pescado y Enfermedad inflamatoria intestinal
Actualmente se ha sugerido que el consumo de pescados ricos en omega-3 palia los efectos de la enfermedad inflamatoria intestinal, disminuyendo las reacciones inflamatorias. El estudio realizado por el Dr.Belluzzi demostró que el 59% de los pacientes con una enfermedad de Crohn, que tomaron cápsulas de aceite de pescado, se mantenían en fase de remisión y no manifestaban sintomatología clínica. No obstante, los resultados obtenidos en este estudio sólo eran aplicables a pacientes con enfermedad de Crohn y aun así se necesitan más estudios que corroboren dichos resultados.
 


VEGETARIANA:
 


El conocimiento de la existencia del vegetarianismo data de la época de las tribus primitivas de la India, cuya religión contaba con un gran parecido a la filosofía de Pitágoras que ya, desde hace dos mil quinientos años recomendaba excluir de la dieta algún tipo de carnes.

Entre 1830 y 1840, Sylvester Graham (ministro presbiteriano) desde su púlpito inició una auténtica cruzada moral promoviendo la abstención de ingerir carnes, como ya lo habían llevado a cabo, en Inglaterra (1809), miembros de la iglesia Bíblica Cristiana.

Fue John Harvey Kellog quien inició estudios de la influencia de alimentos y salud, y buscó alimentos que pudieran ser alternativos a las carnes.

El estilo de vida actual, el consumo de dietas excesivamente refinadas y su posible relación con las enfermedes neoplásicas y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, han hecho que las dietas vegetarianas sean de interés en los foros científicos.

Como dietas vegetarianas conocemos dos tipos básicos, la dieta estricta en la que no se aporta ningún alimento de origen animal, y las dietas más amplias como la ovolactovegetariana. La dieta macrobiótica zen no va a ser comentada ya que fue catalogada como peligrosa para la salud en 1966 por el gran jurado de Estado de Nueva Jersey.

En la actualidad, sabemos que no es necesario realizar una dieta vegetariana para conseguir un óptimo estado de salud y que "debe estar muy bien controlada y estructurada para no producir efectos nocivos para el organismo".

Por ejemplo, el excluir de la dieta algún tipo de alimentos de origen animal puede comportar, por defecto o por falta de capacidad de absorción, problemas nutricionales. En ocasiones esta dificultad de absorción viene dada por el exceso de alimentos ricos en fibra que, directa o indirectamente, comprometen la absorción.